Festivales México

¿Qué hacer una noche de sábado en la CDMX? Tributo a System Of A Down y Metallica

system of a down

El 21 de enero visité un bar al sur de la Ciudad de México para escuchar un tributo a dos grandes bandas de metal: System Of A Down y Metallica.

A pesar de que el bar es un lugar pequeño, cuenta con varias mesas y un escenario elevado. A éste concurre gente para escuchar bandas de rock o metal en vivo y, por supuesto, para convivir, tomar cerveza, whisky, ron, tequilla, alguno que otro coctel y, por qué no, saborear un delicioso snack como papas a la francesa, alitas, boneless, entre otros.

La noche era fría, pero por suerte el lugar estaba cálido. Cuando llegué nos recibió un guardia, este famoso personaje que da acceso a la entrada, el lugar estaba lleno y tocaba una banda.

En lo que terminaba esa banda, me asignaron una mesa lejana, afortunadamente me cambiaron a una mesa frente al escenario antes de que iniciaran los tributos.

Dato importante, para los tributos se requiere pagar un cover, nada ostentoso, de $150 pesos antes del evento o de $200 pesos el día del evento. Ahora un dato curioso, a pesar de que el cartel del evento decía: Metallica interpretado por “Orion” y SOAD interpretado por “Zerstören”, ambos tributos fueron tocados por los mismos integrantes.

El show comenzó alrededor de las once de la noche con SOAD, tocando seis canciones: Aerials, Psycho, Chop Suey!, B.Y.O.B., Toxicity y Sugar; aunque fue breve la presentación desde el inicio el público tuvo muy buena actitud, ya fuera con una cerveza en mano o no, la gente cantaba junto con la banda y se sentía buena energía. Después de un descanso, se cerró con el tributo a una de las bandas más grandes de todos los tiempos, Metallica.

El tributo a Metallica duró más que el de System Of A Down. Tocaron clásicos como: Master Of Puppets, One, Whiplash; baladas como: Fade To Black y Nothing Else Matters, e incluso tocaron uno de los nuevos sencillos, Lux Æterna. En este momento fue cuando el público interactuó más y estuvo más activo. Sin duda, la banda trae buen sonido, toca bien y tiene buen espectáculo, imagínate, utilizó cuatro lanzallamas durante sus canciones. Fue así que el concierto terminó como a las tres de la mañana.

Fue una buena experiencia, un show agradable; la verdad, me divertí, canté, grité y moví la cabeza. Como todo un experto en espectáculos, cuando tocaron las baladas saqué mi celular, prendí el flash, subí la mano y seguí la melodía. Los integrantes de la banda interactuaban bien con el público, incluso el guitarrista chocó el puño con mi papá (quien me acompañó) en medio de un solo.

Otro dato que puedo compartir es que, como estábamos en una mesa pegada al escenario, cuando sacaban fuego se sentía el calor y hasta puedo decir que hasta quemaba un poco.

Cuando acabó el tributo nos fuimos, pero el lugar siguió activo y la gente empezó a cantar canciones clásicas de rock. Camino a casa buscamos unos tacos, pero tristemente por la hora, los tacos por los cuales pasamos ya estaban cerrados. Créanme, fue una buena noche, no hubo tacos, pero sí buena música.

Deja un comentario