Corona Music Fest Mty 2013: tierra, viento y rock

El 6 de julio de 2013 se vivió uno de los festivales más atípicos de la historia de Monterrey, en el que público y artistas quedaron cubiertos de tierra.

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Hace algunos años existía una saga de festivales que le daba la vuelta a varias ciudades de la República, se trata del Corona Music Fest.

El 6 de julio de de 2013 se realizó una edición más de este evento, contando en su elenco con Tesla Trip, DLD, La Gusana Ciega, IMS, Víctimas del Dr. Cerebro y Caifanes.

Los organizadores batallaron para elegir el recinto en donde se realizaría el evento, ya que en ediciones anteriores se optó por el lecho del río Santa Catarina pero fue cancelado por Protección Civil y posteriormente se realizó en la Arena Monterrey.

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Tras analizar varias opciones se optó por el terreno localizado en la avenida Sendero, frente a la Estación del Metro del mismo nombre, en el municipio de Escobedo.

Se trata de un espacio abierto, plano, sin ninguna edificación y con suelo de terracería.

De entrada el lugar resultaba atípico, teniendo en cuenta que en ese lejano 2013 no estábamos tan acostumbrados a los festivales.

Cabe recordar también que el festival era gratuito, únicamente había que conseguir las entradas a través de la compra de producto de Corona.

El día llegó y la gente obviamente respondió. Más de 30 mil personas acudieron al festival, a pesar del intenso calor que se dejaba sentir esa tarde de sábado.

Pero además del calor había otro factor atmosférico presente: fuertes rachas de viento.

Con el paso de los minutos el viento aumentó de intensidad, favorecido por la falta de construcciones alrededor, lo cual trajo remolinos y polvareda al por mayor.

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Las escenas que se registraron ese día parecían sacadas de una zona desértica, aunque eso sí, todos con su outfit rockero.

El festival arrancó y todos aguantaron la “empanizada”. Conforme avanzaron las horas la situación se hizo cada vez más incómoda, al grado de varias personas estaban cubriéndose el rostro con sus camisetas o paliacates que algunos emprendedores y previsores vendedores ambulantes ofrecían en la entrada.

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Las bandas dieron todo sobre el escenario, en ese sentido no hay queja alguna.

Los regios de Tesla Trip aprovecharon los minutos de espacio que recibieron y expusieron su propuesta ante cientos de fans presentes.

Posteriormente se presentaron Liquits y el Instituto Mexicano del Sonido, pasando del rock alternativo a la cumbia electrónica, poniéndose el ambiente a tono.

DLD cumplió y demostró su calidad por espacio de 40 minutos, sonando varias canciones que hoy en día son entrañables dentro de la escena mexicana.

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Por su parte, la Gusana Ciega dio un repaso a través de su discografía y a pesar de que la polvareda era ya insoportable lograron no solo mantener la atención del público, sino llevar a los miles de fans a cantar sus canciones.

Pero cuando llegó el turno para Caifanes, la situación se volvió caótica: el aire estaba sobrecargado de polvo, lo cual podría afectar la garganta de Saúl.

De hecho los creadores de “La Célula que Explota” tardaron en salir por este motivo y por un conflicto con la logística de ruedas de prensa.

De repente una pipa con agua entro en escena y comenzó a regar la terracería a manguerazo, para evitar el levantamiento de tierra.

De pronto varios chavos macizos decidieron subir a la pipa, para dirigir la “mangueriza” y después lanzarse hacia el público.

Sin embargo, las nubes de tierra siguieron durante el resto del Corona Music Fest.

Cuando esto pasaba y la confusión reinaba, Caifanes salió al escenario y arrancó con su presentación, la cual fue sumamente emotiva.

La situación no pasó desapercibida para Saúl Hernández, quien dijo en voz alta “un aplauso a quien dijo que aquí se podían hacer conciertos… es un pendejo”.

Y es que la situación no era para menos. Se pudo ver a varias personas tosiendo constantemente, algunos vomitando y la mayoría tallándose los ojos por la acumulación de partículas.

Sin embargo, a los cinco “caifas” se les vio contentos, interactuando entre ellos y con el público, incluso con algunos invitados como Tony de El Gran Silencio.

Hay que subrayar que esta fue la última presentación de Caifanes con Alejandro Marcovich en Monterrey, por lo que esa tocada es especial.

Después de esto, las Víctimas del Dr. Cerebro (¡shooow!) se encargaron de cerrar el evento. Aunque muchos fans ya se habían ido, las VDC prendieron y armaron un gran desmadre, tal y como acostumbran hacerlo en cada presentación que dan.

Así se vivió este festival, el cual se repetiría en el 2014 en el mismo espacio, para después desaparecer para siempre.